La cúrcuma (Curcuma longa) es una planta herbácea de la familia Zingiberaceae, originaria del sudeste asiático. Su parte de interés es el rizoma, una raíz subterránea de color amarillo intenso, utilizada desde hace siglos como especia y colorante natural, entre otras cosas.
El rizoma contiene dos grandes compuestos bioactivos: los aceites esenciales y los curcuminoides, que son un grupo de compuestos fenólicos que confieren el color amarillo anaranjada clásico y concentran la mayor parte de propiedades interesantes de la planta.
Los tres principales curcuminoides son la curcumina (principal componente con una proporción de 70-80%), la demetoxicurcumina y la bisdemetoxicurcumina.
Cuando los curcuminoides (en especial la curcumina) se someten a un proceso de hidrogenación, se transforman en compuestos incoloros llamados tetrahidrocurcuminoides (THCs). Durante este proceso, se eliminan los dobles enlaces conjugados responsables del color, lo que da lugar a moléculas blancas o incoloras más estables y, en muchos casos, con una actividad superior.
Estos, los THCs, son los derivados hidrogenados de los curcuminoides originales:
??Tetrahidrocurcumina, que proviene de la curcumina.
??Tetrahidrodemetoxicurcumina, que proviene de la demetoxicurcumina.
??Tetrahidrobisdemetoxicurcumina, que proviene de la bisdemetoxicurcumina.
En nuestra fórmula utilizamos la materia prima patentada de tetrahidrocurcuminoides Curcumin C3 Reduct®, reconocida por su excepcional biodisponibilidad y estabilidad. Gracias a su avanzada nanotecnología de disolución, esta cúrcuma ofrece una biodisponibilidad 185 veces superior a otras fórmulas convencionales. Cada dosis diaria aporta 140 mg de tetrahidrocurcuminoides activos.